La búsqueda de alternativas a la militarización imperialista

Por *Marvin Palacios

Tegucigalpa (sábado 15 de septiembre de 2018).- A propósito de la instalación del Foro Mesoamericano "Alba Movimientos Sociales", que tendrá lugar el 25, 26 y 27 de octubre en las instalaciones de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) en Tegucigalpa, resalta el pensamiento y análisis crítico de Rina Bertacinni*(1), una mujer estudiosa de la agresión imperialista y de la expansión de las bases militares de Estados Unidos en el continente americano.

En esta oportunidad, presentamos un extracto de su ponencia para la Mesa Redonda instalada en el marco del V Encuentro Nacional de la Asociación Brasileña de Estudios de Defensa que se desarrolló en Fortaleza, Brasil, del 8 al 10 de agosto de 2011.

En su ponencia titulada, "Militarización Imperialista: Máscaras nuevas para proyectos viejos", Bertacinni aborda la búsqueda de alternativas frente a la militarización.

Aunque dicha ponencia fue expuesta en 2011, los alcances de sus análisis pueden tener plena y amplia vigencia en nuestros días. Del periódico digital https://www.elcorreo.eu.org , extraemos un fragmento de la ponencia.

La búsqueda de alternativas a la militarización imperialista 

Hoy en América Latina pueblos diversos y países diferentes, gobiernos de distinto signo, en un proceso no exento de contradicciones, con avances y retrocesos, buscan con empeño caminos de autonomía. Descubren que sí se puede enfrentar la opresión y que la integración regional con soberanía es una herramienta eficaz para fortalecer la lucha contra la militarización imperialista. En este camino se afirman las tendencias a la unidad latinoamericana y caribeña.

Están a la vista las experiencias de la Unasur, del ALBA, de la CELAC en formación ; la acción mancomunada en foros internacionales, la denuncia del papel de las bases militares extranjeras en la estrategia imperial de dominación y, en particular los esfuerzos por elaborar y poner en práctica concepciones propias sobre seguridad y defensa nacional que objetivamente ponen en cuestión la doctrina militar norteamericana. Todo ello se corresponde con los intereses y las legítimas aspiraciones de los pueblos de la región.

Es precisamente, para contrarrestar ese fuerte impulso renovador que recorre nuestra América, que se han remozado y puesto en ejecución los planes actuales del poder imperialista -en los que incide fuertemente el Complejo Militar Industrial de los EEUU- para la recolonización del continente. Así, en medio de una crisis general de gran magnitud, lucha encarnizadamente por defender cada uno de sus enormes privilegios, y con la complicidad de las derechas conservadoras, ha lanzado una brutal ofensiva ideológica, política, económica, militar y cultural ; un proyecto de restauración conservadora en América Latina que se había iniciado durante el gobierno de George W. Bush, pero que durante la presidencia de Barack Obama toma una gran dimensión. La nueva administración aumentó los gastos de guerra hasta devorar la mitad de su presupuesto anual ; y junto con los países de la OTAN -ahora devenida OTAN global- sigue desplegando las flotas de guerra así como las bases y las instalaciones militares por todos los mares y en los cinco continentes.

En este contexto cobran singular relevancia iniciativas en materia de defensa nacional como las que se despliegan desde la Unión de Naciones Suramericanas, en particular la creación, en diciembre de 2008, del Consejo de Defensa Suramericano (CDS) que se constituye con los ministros de Defensa de los doce países de Unasur (Argentina, Brasil, Bolivia, Colombia, Chile, Ecuador, Guyana, Surinam, Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela) con el objetivo declarado de « fortalecer la confianza mutua mediante la integración, el diálogo y la cooperación en materia de defensa buscando avanzar en una política común de Defensa para el continente ».

El CDS no supone una alianza militar convencional (al estilo de la OTAN), sino un foro para promover el diálogo y establecer un mecanismo de integración que permita discutir las realidades y necesidades de Defensa de los 12 países involucrados y preservar sus reservas de agua, recursos energéticos, alimentos y otros bienes naturales abundantes en la región.

Para dar un paso más en el desarrollo de tales objetivos, en mayo de 2011, es inaugurado en Buenos Aires el Centro de Estudios Estratégicos para la Defensa (CEED) -que funcionará bajo la directiva y al servicio del CDS- y cuyo objetivo primario es la generación y difusión de un pensamiento geoestratégico auténticamente sudamericano, que contribuya a la construcción de una identidad sudamericana y a la consolidación de la región como una...

... Zona de paz

En la Conferencia inaugural del CEED pudimos tomar conocimiento de algunas iniciativas muy interesantes que se están discutiendo en reuniones del Consejo de Defensa Sudamericano. Por ejemplo, a principios de mayo pasado, el CDS aprobó en Lima la moción argentina de requerir a los cancilleres de los países de la Unasur que soliciten a la OEA la convocatoria de una Conferencia especial para tratar la revisión de todo lo que constituye el sistema interamericano de Defensa. Esto incluiría al nefasto Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR) ; permitiría revisar las atribuciones de la Junta Interamericana de Defensa y cuestionar el papel de las Conferencias de Ministros de Defensa de las Américas nacidas en 1995 como parte de la estrategia norteamericana para imponer el ALCA en todo el continente. Estamos hablando de un conjunto de instrumentos hechos a la medida de los proyectos imperiales de dominación que se contraponen abiertamente a los objetivos de los actuales procesos de integración regional y a las ascendentes tendencias a la unidad latinoamericana y caribeña.

El gobierno argentino ha propuesto también promover el establecimiento de un Colegio Sudamericano de Defensa. De concretarse esta idea ya no habría argumentos para que los países de la región siguieran enviando sus efectivos a capacitarse a la tristemente célebre Escuela de las Américas, escuela de asesinos a la que ya algunos países han dejado de concurrir.

Por lo expresado hasta aquí es razonable concluir que se ha inaugurado en América Latina y el Caribe una nueva perspectiva de lucha contra la estrategia imperial de guerra y militarización. No estamos diciendo que todas las aspiraciones del movimiento popular anti-bélico están resueltas, sino que existen condiciones más favorables para continuar nuestra lucha en defensa de los derechos y la soberanía de nuestros pueblos, por la eliminación de las bases militares extranjeras, contra los planes de la OTAN y la reactivación de la IV Flota de guerra usamericana en nuestros mares y ríos.

*(1) Rina Bertacinni, de nacionalidad argentina, ingeniera de profesión, socióloga e historiadora, destacada militante y dirigenta del Partido Comunista Argentino. Fue una de las fundadoras del Movimiento por la Paz, la Soberanía y la Solidaridad entre los Pueblos (Mopassol), que aglutinó a investigadores de toda América latina y el Caribe, especializados en el estudio de la penetración militar del imperialismo en la región.

Bertacinni falleció el 9 de febrero de 2016, pero sus estudios han traído claridad sobre los planes de Estados Unidos en el hemisferio y su estrategia expansionista militar.

*Periodista del periódico digital "www.defensoresenlinea.com" y oficial de información del Cofadeh